domingo, 9 de julio de 2023 0 comentarios

El "Gran Cañón" asturiano.


De todas las maravillas que nos esconden los Océanos y las Mares de nuestro planeta, hay dos que destacan por su unicidad.

Me estoy refiriendo a la famosa “Fosa de las Marianas” y a nuestro cercano, pero no menos famoso “Cañón de Avilés”.

La “Fosa de las Marianas” fue denominada de esta forma por la cercanía a las “Islas Marianas”, o simplemente “Las Marianas”, descubiertas durante su viaje por Fernando de Magallanes en 1521, que las llamó “Islas de los Ladrones”, por los problemas de robos que tuvo con los nativos.

 

                            Localización del "Abismo de Challenger", en la "Fosa de las Marianas"

Posteriormente se le dio el nombre de “Islas de las Velas” por la cantidad de pequeñas embarcaciones que llegaban con las velas desplegadas a rodear las naves españolas, para finalmente pasar a llamarse "Islas Marianas", en honor a la reina de España, Mariana de Austria, esposa del monarca Felipe IV de España

La "Fosa de las Marianas" es una depresión del fondo marino que se encuentra en el océano Pacífico occidental, a unos 200 km al este de Las Marianas, y es el área más profunda de los océanos de la Tierra. Tiene forma de medialuna y mide unos 2.550 km de largo por unos 69 km de ancho.

La máxima profundidad de la fosa de las Marianas es de 10.994 metros en el extremo sur de un pequeño valle en su fondo, conocido como "Abismo de Challenger".

                                                     Hay vida en la "Fosa de Las Marianas"

Sin embargo, algunas mediciones llevan su punto más profundo hasta los 11.034 metros. En comparación, si la montaña más alta del planeta, que es el monte Everest con 8.849 metros, reposara sobre este punto, su cima estaría todavía a más de dos mil metros bajo el agua.

Respecto a nuestro “Cañón de Avilés” o “Caladero de Carrandi”, es un gran valle submarino situado a 7 millas de la costa asturiana en el mar Cantábrico, y considerado el de mayor profundidad del mundo, y es, junto con los cañones de “El Corviro” y el de “La Gaviera” (además de 12 cañones tributarios más), los que conforman el gran sistema de cañones submarinos de nuestra costa.

                          Localizacion del "Cañon de Aviles", el de "La Gaviera" y el de "Corvino"

Situado en la posición 6º O., el “Cañón de Avilés” comienza a una profundidad de 140 metros sobre la plataforma cantábrica hasta los 4.750 metros de profundidad de la base del cañón. El cañón se inicia sobre la perpendicular de la localidad de Avilés llegando hasta la costa de Navia.

Su origen data del Neógeno, al igual que el resto de los cañones localizados en el margen cantábrico, siendo controlado por fracturas antiguas reactivadas durante el Cenozoico y ligadas a la apertura del golfo de Vizcaya.

Su morfología es la de un valle principal en una plataforma continental de borde muy irregular (“Canto Nuevo”), y una montaña submarina (“Agudo de Fuera”).


                                                                     "Cañón de Avilés"

Tiene una anchura variable entre 7,5 millas (12 km.) y 25 millas (40 km) que alcanza una profundidad de casi 5.000 metros que convergen en el talud llegando a desembocar en la llanura abisal del golfo de Vizcaya, al que le llegan otros menores tributarios encajados a favor de las principales direcciones de fracturación y sus conjugadas.

 

                                                         Hay vida en el "Cañón de Aviles"


La alta productividad biológica asociada al sistema de cañones es responsable de la existencia de una abundante y variada flota pesquera en la zona de  la plataforma continental y comienzo del talud (existen actualmente unos 280 barcos asturianos que faenan con las diversas modalidades de arrastre, palangre, enmalle, cerco y otras artes menores, donde habitan multitud de especies de interés comercial que son objetivo de la flota, como la merluza, la bacaladilla, el pixin, los gallos, la cigala, el chicharro, la caballa y la brótola de fango, entre otras muchas, todas ellas sometida a numerosas “Normativas de gestión espacial” (vedas), por lo que la numerosa flota pesquera compite por un reducido espacio debido a que la plataforma continental es muy estrecha.

Por último, no debemos olvidarnos de la existencia en ese hábitat, del famoso calamar gigante, el legendario “Kraken” de la mitología nórdica, el cual en Asturias tiene su nombre propio, “Peludín”, que es como le conocen los “lobos de mar” de la región, y que alguno de ellos ya fue traído a nuestra rula por el magnífico pesquero “Sandra Maria”, de nuestro buen amigo y Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores “Santa Ana”, Ángel Batalla García (Angelín).

                                                                       Un "peludín"

 

Buena Mar y hasta la vista amigos.

Fernando Suárez Cué

 

 

 

0 comentarios

Corsarios británicos en Llanes

 

El 4 de mayo de 1801 apareció en las aguas de nuestra villa de Llanes, un corsario inglés que por lo visto tenía intención de “pescar” algo en nuestro puerto.


Plano del puerto y ría de Llanes. Miguel de la Puente (1785)


En concreto parece ser que quería hacerse con un patache vizcaíno que se hallaba fondeado al abrigo de la batería de la “Casa del Rey”, que defendía la entrada de la Ría. Su intención era hacer un abordaje audaz y sacar de allí a la embarcación española. Esta operación si bien tenía mucho riesgo podía hacerse en cuestión de poco tiempo y a veces compensaba con creces el peligro al que se exponían.

El buque corsario, era un bergantín que estaba armado con 20 obuses de 12 libras, pero al ser inglés, y tal como nos dice Juan García, por la fecha me da a pensar que debían ser más bien carronadas ya que los obuses españoles al ir montados sobre cureñas parecidas podían dar pie muchas veces a esta confusión.

Tripulado por 90 hombres, parte de ellos ingleses y parte portugueses, habían salido de Londres 7 días antes, de donde eran sus armadores, y presentándose el bergantín ante nuestras costas, y bajo la bandera de EUA (Estados Unidos de América), con el fin de confundir a los españoles, ya que no había conflicto con la citada nación.

Bergantín corsario inglés


El corsario inglés intentó engañar a los llaniscos enviando delante una lancha de pesca, que habían apresado anteriormente, y que tripulado por veintiocho de los suyos que se hacían pasar por pescadores de la zona. De ellos, ocho se disfrazaron de pescadores, mientras el resto, los otros veinte, se ocultaron tumbándose en el plan de la lancha.

Todo parecía ir bien para los británicos, hasta que el vecindario de Llanes, alertados por el vigía que se encontraba en la atalaya de San Pedro, y que sospechó que aquel raro movimiento escondía algo, acudieron con sus armas de forma ordenada y animosa hacia las playas próximas y la costa circundante.


Plano de la ria de Llanes (1850)


Parece ser aquella zona la era frecuentada hasta por cinco corsarios enemigos que hacían la vida muy difícil a nuestros paisanos. Por lo tanto, si ese día podían a uno de ellos con la misma moneda, no era de extrañar aquella concentración de lugareños

Aunque la batería del puerto era atendida normalmente de los milicianos de la Villa, ese día dio la casualidad de que se encontraban, en Llanes, de paso para la Coruña, veinte soldados de artillería con su alférez don Manuel Herrera y el sargento don Tomás López, que supusieron para los nuestros, un inestimable refuerzo de gente entrenada y profesional que no dudaron un instante en ponerse al “pie del cañón” y demostrar sus magníficas y profesionales dotes.

Los ingleses no tardarían en comprobarlo, para pesar suyo

Los corsarios de la lancha se dieron cuenta de aquel movimiento de soldados uniformados, no era corriente, por lo que se quedaron al pairo, no atreviéndose a abordar al patache sin la protección del bergantín, que acercándose para protegerlos. se puso a tiro de cañón, y… ¡Ahí empezó la “folixa”!

Los artilleros de “La Casa del Rey” empezaron a disparar y lo hicieron con tal acierto, que el primer tiro efectuado con un cañón de a 24 libras, atravesó de parte a parte la cámara del buque corsario, causándole notable daño, para a continuación enviarle un segundo cañonazo que le derribó el “juanete” (nombre del mastelero, verga vela que van sobre los de las gavias), del trinquete, lo que le obligó a virar por redondo para evitar mayores estragos

Si con los dos primeros cañonazos habían tenido esos daños, no había que ser un lince para saber lo que pasaría si se quedaban mucho más tiempo por allí. Una batería de tierra era mortal si estaba bien dirigida, como era el caso de la emplazada en “La Casa del Rey” en esos momentos.

Eso sí, demostrando todo su furor y rabia, antes de huir levantaron su auténtico pabellón, y dispararon todos los cañones de su andana de estribor cargados con bala y metralla, pero en vez de hacerlo a la batería que les estaba “machacando” lo hicieron sobre la parte de Llanes que tenían a su alcance, demostrando la catadura moral de aquella tripulación, y que tipos de gente la formaban

Afortunadamente, la Villa no sufrió más que un poco de daño en el tejado de la capilla de Santa Ana y en el de una casa particular. Los corsarios eran malos hasta para eso.

No teniendo tiempo para perder, en su huida los corsarios abandonaron la lancha que fue recuperada y devuelta a sus dueños, al mismo tiempo que se socorría a otro barco vizcaíno al que el vecindario de Llanes le dio oportuno y pronto socorro

Patache mercante

La lancha pudo ser recuperada y devuelta a sus dueños. El bergantín corsario se hubiera apoderado al día siguiente de otro barco vizcaíno procedente de Ferrol, al que persiguió con su lancha y 2 botes, a no ser por el pronto y oportuno socorro que se le dio por el vecindario de Llanes, conduciéndolo a remolque desde el “Palu de Poo” a nuestro puerto bajo la presencia del buque enemigo y con menosprecio de sus fuegos.

Buena Mar y hasta la vista amigos

Bibliografía:

“Todo a babor” (Juan García)

“Balleneros y corsarios”

“Enciclopedia General del Mar”

“Revista de Historia Naval”

 

miércoles, 3 de agosto de 2022 0 comentarios

Cabo de "Las Agujas"

 

Cabo de “Las Agujas”

Cabo de "Las Agujas"

-C: ¡Buenos días! Parece que vienes muy concentrado, chachu.

-F: Pues sí, y no es para menos, porque venía pensando en la conversación mantenida con unos grandes amigos como son Maiche Perela y Valentín Orejas, y que partiendo de dicha conversación, se me ocurrió que podíamos echar abajo un mito, en el que creen casi todas las personas que conozco, y que si la estudias un poquitín es totalmente equivocada.

-R: ¿A qué te refieres?

-F: Me refiero a cabos y faros, pues tanto a ellos como a mí nos encantan estos accidentes geográficos y los sistemas de señales situados en algunos de ellos.

-R: Pero… ¿Qué dices?

-F: Nada hombre, que no estoy muy seguro de Valentín, aunque es verdad que tiene unas fotos preciosas sobre estos temas, pero del resto de la tropa…

¡Home! Si hasta queríamos haber sido fareros.

-R: Pero vamos a ver mi críu… ¿Que nos estas contando?… A ver si te centras Fernandín del alma.

-F: ¡Vale, me centro! A ver, dime… ¿Cuál crees tú que es el punto más Meridional del Continente Africano?

-R: Pues, el “Cabo de Buena Esperanza”.

-F: Pues me parece muy bien que lo creas, pero no es cierto.

-R: ¿A no?… ¿Entonces, cual crees tú qué es?

-F: Pues es el denominado “Cabo de las Agujas”

-R: ¿Estás seguro de ello? Mira que siempre tuvimos el “Buena Esperanza”, como la punta más al Sur de África.

-F: Y tan seguro, y ahora te lo explico.

Posición cartográfica del Cabo de las Agulhas

-F: De hecho, el cabo de Buena Esperanza no es el límite meridional del continente africano. El título le corresponde en realidad al “Cabo de las Agujas” (Cabo das Agulhas, en portugués), nombre que le dieron los marineros portugueses debido a las muchas escolleras, finas y afiladas que encontraron y que estuvieron a punto de hacerlos naufragar.

En el siglo XV, cuando navegar por el Mediterráneo para ir a Oriente en busca sedas y especias era muy peligroso debido a los ataques de los barcos del imperio Otomano y de los piratas berberiscos, los portugueses buscaron una ruta alternativa para llegar a las Indias Orientales.

Bordeando la costa africana, el navegante portugués Bartolomé Díaz llegó al actual cabo de Buena Esperanza en el año 1488. En un primer momento se llamó Cabo de las Tormentas, ya os podéis imaginar por qué (vientos de 40 nudos y olas de 10 m. es como para llamarle así… ¿No?), pero posteriormente, y siguiendo una idea de su rey Juan II de Portugal, le dio su nombre actual, ya que tenía la esperanza de encontrar un buen paso que le llevara hacia las Indias. El 1497, el gran Vasco de Gama lo dobló por primera vez en su búsqueda de la ruta hacia las Indias, descubriendo que pasando este cabo, uno de los extremos más meridionales del continente africano, se podía seguir navegando hacia el Este, hacia la India. Durante muchos años, los navegantes temieron no encontrar una posible ruta marítima que llegara hasta dicho lugar, por lo que denominaron, tal como había indicado su rey, como el Cabo de Buena Esperanza, (en portugués, “Cabo da Boa Esperança”).

También se cuenta, que el nombre de Cabo de las Agujas, se lo dio el citado Vasco de Gama, al descubrirse que en ese punto la declinación magnética era nula y por tanto las agujas de los compases (brújulas) apuntaban exactamente al norte geográfico. De hecho es que en este lugar la aguja de la brújula muestra una desviación de 26 grados entre el norte verdadero y el norte magnético.

-C: Históricamente es interesante eso que cuentas, pero… ¿Por qué dices que el Cabo de Buena Esperanza no es el punto geográfico de África que está más al Sur?

-F: Pues verás, si te diriges a una carta de la zona, te encuentras con que el Cabo de Buena esperanza se encuentra en las coordenadas

Longitud: E 18°28’21.54″ Latitud: S 34°21’30.96″

Mientras el Cabo de las Agujas, se encuentra en las coordenadas

Longitud: E 20º 00´09” Latitud: S 34° 50′ 00″ S   –

Por lo que podemos comprobar que este último, el cabo de las Agujas, se encuentra a una distancia de aproximadamente de 80,99 millas náuticas al sur del Cabo de Buena esperanza, o lo que es lo mismo a unos 150 km. “más abajo”.

-T: Ese cabo debe de tener un faro importante ¿No?

Faro del Cabo "das Agulhas"

-F: El Faro de Cabo de las Agujas (en Cape Agulhas Lighthouse, en inglés y en Kaap Agulhasvuurtoring, en afrikaans) está situado en el 170 km al sureste de Ciudad del Cabo, y es el segundo faro en servicio más antiguo de Sudáfrica, después del faro de Green Point en Ciudad del Cabo. Marcando el punto más meridional del continente africano y donde, a efectos hidrográficos, esta singularidad meridional lo convierte en el punto de intersección entre los Océanos Índico y Atlántico. Esta singularidad meridional lo convierte en el punto de intersección entre los Océanos Índico y Atlántico.

Este famoso faro, es una torre troncocónica de color rojo con una banda horizontal blanca a la mitad de su altura, y junto a un edificio de una planta rematado por dos torrecillas en sus extremos. Emite un destello de luz blanca cada 5 segundos y tiene un alcance de 30 millas náuticas. Es el segundo faro en servicio más antiguo de Sudáfrica, después del faro de Green Point en Ciudad del Cabo.

Entró en servicio en 1849. Debido al deterioro de la piedra arenisca con la que estaba construido que ponía en riesgo la estabilidad del faro, en 1968 fue desactivado y construida una torre de aluminio a su lado en su sustitución. Los trabajos de restauración duraron hasta 1988 en que pudo volver a ponerse en servicio. Tanto el lugar del faro como la torre están abiertos al público.

-T: ¡Concho petaca! Que ilustrau eres, y cuantas cosas sabes.

-F: Totalmente de acuerdo, pero no le digas a nadie que me he enterado, porque acabo de leerlo.

-T: Soy una tumba, pero continúa.

-F: Como curiosidad histórica, puedo contaros que en 1651 la Compañía de las Indias Orientales, le encomendó el marino holandés Jan van Riebeeck instalara y se hiciera cargo del comando de un campamente, que sirviera como un asentimiento neerlandés inicial en la futura Sudáfrica. Desembarcó con sus cinco barcos (Reijer, Dromedaris, Goede Hoop, Oliphant y Walvisch), y se instalo el 6 de abril de 1652, fortificando el lugar como estación de abastecimiento para las rutas comerciales de la Compañía, entre los Países Bajos y las Indias Orientales. Ese primitivo campamento, fue el embrión de la que hoy en día es La Ciudad del Cabo, capital de la República de Sudáfrica.

-T: O sea, que de toda esta historia podemos sacar el que nos tenían engañados con el famoso cabo.

-F: Tampoco es que sea cierto, pues si te has fijado, cuando desde Llanes salimos a la Mar y nos separamos varias millas en dirección Norte, el Cordal del Cuera se va haciendo cada vez mas chiquitín hasta casi desaparecer, ante la majestuosa presencia de los Picos de Europa que aparecen por detrás.

Donde se encuentran los dos Océanos

-C: Si, eso sí es verdad.

-F: Pues bien, eso pasa con el Cabo de las Agujas, que casi desaparece de la vista ante la gran masa que presenta a la Mar el cabo de Buena Esperanza, y toda la alta costa que le redea.

Y ahora la última historia que os cuento, la de “Los tres anillos”. ¿Sabéis el porqué los antiguos marinos se ponían aros en las orejas?

-R: Para estar más guapos.

-T: ¡Calla demoniu!… ¿Por qué?

-F: El nombre de Los Grandes Cabos, es el nombre que reciben en la navegación los tres principales cabos australes de la ruta marítima a través del Océano Austral: el Cabo das Agulhas en el Sur de África (aunque muchas veces se le sustituye por el de Buena Esperanza), el Cabo Leeuwin (extremo meridional de Australia) y el Cabo de Hornos (en el extremo austral de Chile).

Hay otros dos, como son el cabo Sudeste en Tasmania y el cabo Sudoeste, en el extremo de la isla Stewart, en Nueva Zelanda, que son incluidos ocasionalmente, y aunque no nos interesen en este caso para lo que voy a contaros, como hitos importantes de la circunnavegación a vela., y que era la ruta tradicional de los grandes buques mercantes, por ejemplo los clippers, que seguían los vientos llamados «los cuarenta rugientes» en la latitud 40º S, y más abajo, hacia la latitud 50º S, aparecían los denominados “los cincuenta bramantes” todos ellos al sur de dichos cabos, lo que era particularmente peligroso para la mayoría de estas naves, pero que iban en busca de ellos por su continua potencia, ya que no había ninguna tierra que les cortara el paso, con el fin de hacer más cortos los viajes al conseguir mayores velocidades.

Pues bien, según una antigua tradición marinera, los navegantes que los habían doblado alguno de esos cabos, se podían poner un anillo de plata en su oreja. Una vez superados los tres cabos y por lo tanto luciendo los tres anillos, podían cambiarlos por uno de oro, y a partir de entonces y por demostrar el haber cumplido esta gesta, tenían los siguientes derechos: poder estar sentados y cubiertos delante del capitán, y poder poner los pies encima de su mesa; permanecer de pie ante los reyes y orinar contra el viento.

Como dijo Bernard Moitessier en su novela “El largo viaje”:

“Pues la geografía de un marino no es siempre la del cartógrafo, para quien un cabo es un cabo, con su latitud y su longitud. Para el marino, un gran cabo representa a la vez un conjunto muy simple y a la vez extremadamente complicado de arrecifes, corrientes, fuertes mares y grandes olas, vientos suaves y vendavales, alegrías y miedos, fatiga, sueños, manos doloridas, estómagos vacíos, momentos maravillosos y algunos de sufrimiento.

Un gran cabo, para nosotros, no puede ser expresado solamente por su latitud y su longitud. Un gran cabo tiene su alma, con suaves y violentos colores y sombras. Un alma tan suave como la de un niño y tan violenta como la de un criminal. Y por eso se va allí.”

-C: Pues va a ser verdad eso de que nunca te acostarás sin aprender una cosa más.

-T: O sea que todos esos que se colocan pendientes en las orejas… ¿Quiere decir que…?

-R: Venga chavalones… ¿Marchamos para La Barra?

-T: ¡Marchamos!

-F: A la vuelta pasaré por el Balamu, que me espera un esplendido pinchu de tortilla en compañía de quien yo me se.

-R: ¿Quién?

-F: ¡Si home si!...¡Ahora mismín te lo digo!

Buena Mar y hasta la vista

                                                                                             Fernando Suárez Cué

1 Comentario

  1. Rostroazul 9-enero-2019 at 10:42

Como absoluto fan de los faros y cabos, …. que son un constante destino de mi moto… Me ha encantado el artículo…. ¡¡¡Muchas gracias!!!

Dejar respuesta

 

0 comentarios

 

Ciclo génesis explosiva


1357

             Fuerte temporal sobre las obras de construcción de la Barra, visto desde el Fuerte. (Circa 1935)

Apreciados amigos, no debería meterme en lo que realmente algunas veces me cuesta entender, pero vamos a ver que entre lo que yo siempre oí entre los míos, y hasta de lo que nos hablan ahora los otros, hay un verdadero trecho, que para los profanos es difícil de entender, y me refiero como profano (ya quisieran muchos “hombres y mujeres del tiempo”), saber lo que nuestra gente de la Mar sabia

Voy a ver si consigo explicarme, intentando descomponer el palabro que nos ocupa y si nos vamos a la definición de dicho palabro, nos encontramos con la tan careada expresión “Ciclogénesis explosiva”.

Mapa de superficie de una ciclogénesis explosiva

·       Ciclo: Según la RAE (Real Academia Española de la Lengua), es una serie de fases o estados por las que pasa un acontecimiento o fenómeno y que se suceden en el mismo orden hasta llegar a una fase o estado a partir de los cuales vuelven a repetirse en el mismo orden:»el ciclo del agua; el ciclo menstrual; el ciclo solar; el ciclo biológico; el ciclo de las estaciones; los ciclos fisiológicos»

·         Génesis: Elemento sufijal de origen griego que entra en la formación de nombres femeninos con el significado de ‘origen’, ‘principio’ o ‘proceso de generación’, como por ejemplo “La génesis de una teoría”, “La génesis de una guerra”; “La génesis de la lluvia”, partiendo de la evaporación del agua del mar y de los ríos», y otras muchas más.

·         Explosiva: Cualquier situación que puede expresarse con repentina y absoluta violencia.

Efectos de la Ciclogenesis

 

Todo esto que intento explicar, es un compendio que se reduciría a lo que en estas nuestras costas denominaríamos “Galerna” (que en España es un temporal borrascoso con ráfagas de viento y lluvia que agita peligrosamente las aguas de la costa Cantábrica, y solo de ella.), o “Galernazo (si es intenso, pero un “puquitín mas chicu” y de corta duración)

No es una predicción habitual, pero los efectos de la llamada “ciclogénesis explosiva” suelen tener efectos devastadores, similares a los de un ciclón tropical. Es un fenómeno meteorológico que se produce al chocar una masa de aire caliente, con otra de aire frío.

El encuentro de las diferentes masas desarrolla rápidamente una profunda borrasca en un periodo muy corto, dando lugar a vientos muy intensos y fuertes lluvias. Los flujos de aire que originan son tildados por algunos meteorólogos como «vientos perfectos». La potencia de este fenómeno hace que también se las denomine «bombas meteorológicas», por sus efectos destructivos. Normalmente, cuando toca tierra su intensidad y velocidad descienden rápidamente.

Bagazu de la Mar, sobre el espaldón de la Barra (Circa 1960)

 En una palabra, eso de “ciclogénesis explosiva”, a nosotros parece que nos viene pequeño, y es lo que por aquí y ya desde muy chico, lo oí siempre nominar como “un “descarajal de paquete”.

Buena Mar y hasta la vista amigos

Fernando Suárez Cué

 

  1. maiche perela beaumont 
  2. Muy interesante, bien explicado y preciosas fotografías, Fernando. ¡Nada que tenga que ver con la mar se te resiste! Totalmente de acuerdo en la sabiduría de nuestra gente de la mar.

Gracias y un abrazo.

0 comentarios

¡No pasa ni uno!


 

                            "Fernandin" y "Angelín", a bordo de  "La Celesta" de su tiu "Tajuelo"
Es verdad, y a la prueba me remito, presentando esta fotografía hecha en la “Celesta”, la lancha de José Antonio García Álvarez ("Tajuelo"), allá a principios de los años 70 del pasado siglo, en la que aparezco yo sosteniendo firmemente una "quisquilla" digna de haber sido pescada en el “Pozu los Mundiates”, y junto a Angel Batalla (Pelayín), entonces un criu y ahora Patrón Mayor de la “Cofradía de Pescadores Santa Ana”, en Llanes (Principado de Asturias)
Así que ya veis, que... ¿No pasan los años? … ¡C´agoen mi manto!... Se nos quedan todos encima, o por lo menos a mi… ¡No pasa ni uno!
Buena Mar y hasta la vista amigos

 
;